paginas de interes
Galería Manga
Últimos temas
» Miedo Rojo (One-Shot)
Lun Sep 08, 2014 12:45 pm por Haruna-Neko

» Me gustaría saber sobre otros sitios
Mar Jul 15, 2014 6:40 am por Latinjack

» WWW. Beggining 1
Mar Jul 15, 2014 4:41 am por Latinjack

» Hola a todos :)
Jue Jul 10, 2014 3:13 pm por raizo

» pagina de mi manga
Miér Jul 09, 2014 12:58 am por Admin

» Pandemonium Capítulo 52- Locura.
Miér Jun 18, 2014 6:02 pm por chicoanime

» Hola Mucho gusto
Miér Mayo 14, 2014 11:42 pm por Admin

» Pandemonium Capítulo 51- Cuando Todo se Tuerce
Miér Abr 23, 2014 10:10 am por chicoanime

» QUISIERA SABES COMO SUBIR MI HISTORIA
Dom Feb 23, 2014 1:15 am por Admin

Octubre 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     

Calendario Calendario


EC TISIA - Capítulo 7: IMPLANTA (Semilla)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

EC TISIA - Capítulo 7: IMPLANTA (Semilla)

Mensaje por SanctusDeiRequiem el Sáb Jun 29, 2013 9:13 am

La mañana siguiente seguimos avanzando hasta llegar al pueblo que se encontraba a lo lejos de aquel prado. Era un pueblo silencioso y vacío; las casas de piedra presentaban numerosas grietas, y no parecía haber nadie viviendo en ellas. Era un pueblo fantasma, sin lugar a dudas. El grito de Eye me distrajo de mis pensamientos. Cuando nos giramos hacia ella, vimos que un chico pálido de pelo negro había agarrado a Eye por el cuello y nos amenazaba con una alabarda.
– ¿Quiénes sois y que estáis haciendo aquí? – preguntó aquel chico.
– ¡Suéltala! – gritó Loss.
Loss se acercó a aquel chico, pero él fue más rápido y dirigió su alabarda hacia el cuello del utauokano sin llegar a tocarle.
– No vamos a hacerte daño – dijo Blossom. – Ahora haz el favor de soltar a la chica.
El chico se quedó inmóvil, pero Eye le mordió en el brazo y logró escapar. Fue lo suficientemente hábil como para robarle la alabarda y dejarla en el suelo.
– ¿Qué queréis? – volvió a preguntar el chico.
– Nos dirigimos hacia el pueblo de Siance Dorn. Buscamos el ieeya Implanta – dije yo.
El chico bajó la guardia. Se dio media vuelta y nos dijo:
– Seguidme.
Y fuimos tras él. Nos hizo bajar unas escaleras que llevaban al subsuelo; el verdadero pueblo estaba bajo tierra. Aquel chico nos llevó a su casa y nos ofreció asiento.
– Me llamo Eagle, y este es el pueblo de Viranee. Antes vivíamos en la ciudad que habéis visto antes, pero nos vimos obligados a refugiarnos bajo tierra.
– ¿Por qué? – pregunté yo.
– Un pueblo vecino llamado Nikkira nos atacó. Os confundí con gente de ese pueblo y por eso he reaccionado de esa forma cuando os he visto.
Eagle miró a Eye con sus ojos de ave rapaz.
– ¿Sabrás perdonarme?
Envied... – respondió Eye.
– ¿Por qué nos has llevado hasta aquí, Eagle? – preguntó Loss.
– Os dirigís hacia Siance Dorn, ¿cierto? Sé mucho sobre ese lugar, y tal vez os pueda ayudar en algo.
– ¿Qué puedes contarnos sobre el ieeya Implanta? – preguntó Blossom.
Eagle miró a Ciel y acarició su cabeza. El syec faura se relajó y ronroneó.
– El ieeya Implanta solo es real para aquellos que creen en su existencia – dijo Eagle. – Lejos del tema de creer o no creer en el ieeya Implanta, puedo deciros que tenéis mucha suerte de haber encontrado el syec faura. Estos animales están muy unidos a la naturaleza, y si sabéis respetar a este asombroso animal, este no dudará en guiaros hasta el árbol de los deseos.
– Te lo dije Blossom – susurré. – Te dije que nos serviría de ayuda.
– Sin embargo – siguió Eagle, – el ieeya Implanta no aparenta ser lo que realmente es, y solo aquellos seres cuyos deseos estén destinados al bien de este mundo podrán reconocerlo. ¿Puedo preguntaros cuál es vuestro deseo?
Eye se aclaró la garganta para contar su historia.
– Nosotros pertenecemos a dos pueblos en guerra. Nos hemos unido para buscar el ieeya Implanta porque tenemos un deseo común: queremos que la guerra termine, que todo vuelva a ser como antes y que se recuperen todas las vidas perdidas. Llevamos meses viajando hacia un objetivo que parece inalcanzable porque todos nosotros hemos sufrido cambios que nos han hecho ver que no podemos seguir aguantando esto.
– ¿Cuál es tu nombre? – preguntó Eagle.
– Eye DeCloche, de Utau Oka.
– En Nikkira ofrecen una recompensa al que logre encontrarte, DeCloche.
La chica se quedó de piedra. ¿Cómo era posible que la buscasen en un pueblo tan lejano al suyo? Entonces Eagle se lo contó todo:
– Nikkira tiene un pacto con la ciudad de Lelentas. Ahora podría dejarte inconsciente y llevarte a Nikkira, ¿sabes?
– ¡Atrévete, envied! – dijo Eye amenazándolo.
– Puedes estar tranquila. No tengo la más mínima intención de acercarme a ese asqueroso pueblo.
Eagle se levantó y nos miró con ojos simpáticos.
– Os invito a pasar el resto del día aquí. Necesitáis descansar.
– Gracias, Eagle – dijo Loss.
Al caer la noche, todos los habitantes de Viranee se reunieron en una plaza. Había mesas de madera en las que la gente se sentaba para comer, hablar y cantar. La gente nos ofreció asiento y nos invitaron a formar parte del festín que tenía lugar cada noche en Viranee. La gente bailaba y cantaba con alegría, y todos parecían estar disfrutando del espectáculo.
– Esto es magnífico, Eagle – le dije yo. – Este sentimiento de unión y armonía sería impensable en Lelentas.
– En Viranee creemos que cada día hay algo que celebrar. Cuando nos refugiamos bajo tierra pudimos decir que éramos realmente libres, y nunca hemos dejado de celebrarlo. Aun así, echamos de menos la luz del Sol, y confío en que vosotros podréis sernos de ayuda. Creemos que sois la 1001ª semilla de Rhaplanca.
– La 1001ª semilla? – pregunté yo, interesada por el asunto.
– Hasta ahora han caído sobre nosotros 1000 desgracias que traían consigo la destrucción y el odio, pero creemos que aun tenemos la posibilidad de cambiarlo todo y de recuperar el pasado. Cuando oí que vosotros teníais un deseo similar al nuestro, vi que vosotros traíais la semilla 1001, la que no crecerá en forma de odio, sino que traerá la eterna paz consigo.
– ¿Tú crees?
– Por supuesto. Viranee siempre estuvo muy unido a Lelentas hasta que la guerra empezó. Hablamos el Pastalie y tenemos las mismas creencias que los lelentinos, y creo que Rhaplanca os ha llamado para empezar este viaje.
Eagle vio que Loss y Eye lo miraban con cara de enfado y molestia. Entonces rectificó y dijo:
– Digamos que Rhaplanca os envió a ti y a Blossom, pero a esos dos los envió Harvestasya.
No pude evitar reír, aunque no sabía el por qué.
– Ahora, Childhood, te invito a escuchar la melodía de las 1001 semillas de Rhaplanca: METHOD_IMPLANTA.
Tras esas palabras, la gente se reunió en el centro de la plaza para cantar su canción:

xA rre exali sarr wLYErm anw sphaela/.
xA sorr aLYEuk zess l.l.n. anw aje harphe/.
xA sorr aLYEuk zess y.y. Ahiew_ayulsha/.
xU rre Rhaplanca hLYEmYAmArU enw  rakya en yLYEzAtU,
jLYEwa dejuy en arhou tes 1001 Implanta/.

Traducción:
La brillante luz del Sol cubrió el mundo,
como la bendición de un nuevo mañana siendo alabada,
como la cura para la tristeza eterna,
Rhaplanca rezó por su deseo entre lágrimas,
depositó su esperanza en la 1001ª semilla.

Eye y Loss venían de Utau Oka, y por eso no entendían el Pastalie. Sin embargo, ambos captaron el mensaje de esa hermosa canción. Todos sabíamos que teníamos permanecer juntos, ahora más que nunca. Todos tenían sus esperanzas puestas en nosotros: la vieja Nana, Happiness, Eagle... Eye y Loss estaban abrazados el uno al otro. El destino los había unido, y costaba creer que cuando se conocieron se odiaban. Ahora se relación va más allá de la amistad.
METHOD_IMPLANTA hablaba del deseo de Rhaplanca. Ella creía que los seres humanos tan solo creaban dolor. Su deseo era crear un mundo en el que todos viviesen en paz y armonía. Maoh, su amado, emprendió un viaje junto a ella para demostrarle que la humanidad también creaba cosas hermosas.  Al final Rhaplanca volvió a Lelentas, una ciudad destruida, y la reconstruyó con el deseo de que, algún día, creciese la 1001ª semilla.

xN harr h.l.l.s. ess ouvyu sechel/.
:/xU rre vega a.u.k. zz ayulsha siance/.
xU  vega a.u.k. zodal sechel/:
xN harr y.z.t. en y.z.t. enw raklya /.
:/mAtUyYAy 1001 Implanta/:

Traducción:
Parada sobre el lugar donde los fríos cadáveres estaban confinados, Rhaplanca temerosamente expresó su tristeza:
“Este lugar es ahora un pueblo destruido...
El paraíso de la felicidad eterna jamás existió aquí después de todo"
Entonces, sus lágrimas siguieron fluyendo y fluyendo, mientras un fuerte deseo envolvía su corazón...
"Le daré vida a Implanta, la 1001ª semilla..."
avatar
SanctusDeiRequiem
Bestia Mitica
Bestia Mitica

Escritor
Femenino Mensajes : 154
Fecha de inscripción : 10/08/2012
Edad : 19
Localización : Lleida, Cataluña, España, Europa, MUNDO!!

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.